Una obra clásica del teatro argentino que retrata la amistad llevada al límite.
Una de las piezas más emblemáticas del actor y dramaturgo Oscar Viale, esta obra narra las vicisitudes de Enrique y Adolfo, dos amigos que comparten sus fines de semana en una precaria casilla ubicada en una isla del Tigre. Aislados del mundo, repiten una rutina que parece inmutable, donde cada encuentro reproduce el anterior.
Las conversaciones giran siempre sobre los mismos temas y derivan inevitablemente en malos entendidos, gritos, peleas y discusiones. La amistad, lejos de ser un refugio, se transforma en un territorio áspero donde afloran resentimientos, frustraciones y diferencias irreconciliables.
Unidos por años de historia compartida, ambos personajes evocan recuerdos comunes, pero cada uno los interpreta desde una mirada completamente opuesta, revelando cómo la memoria, el paso del tiempo y los vínculos pueden distorsionar la verdad.
Una obra profunda, cruda y humana, que explora con ironía y sensibilidad los límites de la amistad, la convivencia y la imposibilidad de escapar de aquello que nos une.