
Mariaca Semprún en Homenaje a Rocío Dúrcal
Madrid · Drama
desde
$52.786
+$5.278
gastos gestión














Sala AZarte, Madrid, (ver mapa)
Ana María
¡Lo recomienda!
Una obra que te mueve y hace que tus sentimientos se muevan. Permite que te plantees muchas preguntas acerca de las relaciones y el afecto. ¿Se puede querer a alguien tanto que llegas a hacerle daño?¿Existe el amor romántico? Se trata de una obra que aborda un tema complicado y difícil: las relaciones de pareja. Lo cierto es que me hace plantearme preguntas: ¿Cómo puede una relación estar marcada por unos determinados roles?, ¿cómo puede el amor transformarse en desprecio?, ¿cuál es la forma de querer a alguien y no hacerle daño?... Yo ya había visto la obra y la verdad es que en esta segunda vez me ha gustado más y ha sido especial ir a verla con mi hermana,que la veía por primera vez y dice que le ha gustado e incluso,salimos comentando nuestras impresiones. He logrado captar otros matices de la historia contada e incluso, en esta ocasión, me ha conquistado más un personaje que la primera vez no me gustó tanto. Sobre los personajes también hablé con mi hermana, que indicaba cómo se sorprendió pensando que uno era de una forma y luego, resultó ser de otra. Es una obra que no te deja indiferente y que te sorprende por cómo trata temas que nos afectan a todos: el amor y la violencia. El decorado es sencillo,pero funciona a la perfección. Logra que te imagines una casa,con pocos elementos. La iluminación es muy buena para entrar en el universo científico y de misterio que se nos plantea y los actores muestran cómo es una relación desde sus inicios y cómo los papeles pueden intercambiarse. Enseñan esos sentimientos a flor de piel que logran conmover al espectador. Por todos estos motivos, es una obra que os recomiendo que vayáis a ver
Anónimo
¡Lo recomienda!
Esa pieza fue increíble. Yo ya esperaba algo de calidad, pero de verdad que el resultado me impresionó muchísimo. La história, sobre un experimento del futuro sobre parejas homoafectivas, lidia con los temas complejos de amor y violencia. A partir de una puesta en escena pobre, el director Delfín, que probablemente estudió Grotowski, busca el apoyo en el trabajo de los actores, que están todos impecables. Ellos parecen estar en la vida real, y no juzgan sus personajes, de manera que conseguimos ver la verdad de sus cuerpos. La iluminación, extremamente sencilla, es imponente y da fuerza para el reparto. 
Todo está en los gestos, las micro expresiones y el texto sombrio, que nos presenta facetas de la realidad que muchas veces no queremos ver.
No te pierdas Violencia afectiva suite en la Sala AZarte.
Un equipo de investigación se vuelca en un desafío inédito: localizar el misterioso mecanismo que permite que la alegría, la ternura y la plenitud degeneren hacia la desesperación, la violencia y la muerte.
Nos situamos en un futuro no muy lejano, un mundo donde los avances tecnológicos ofrecen la posibilidad de llevar a cabo todo tipo de experimentos sociales, donde la privacidad y la ética quedan en un segundo plano a cambio de obtener respuestas definitivas para las grandes encrucijadas de nuestra especie.
¿Qué encontraríamos si fuera posible monitorizar desde un laboratorio cada uno de los momentos y las capas que atraviesa una relación, desde el flechazo fundacional hasta su acta de defunción?
¿Encontraríamos la explicación al derrumbe de nuestros proyectos afectivos?
¿Amar es destruir?
A menudo sentíamos que el impulso que nos llevaba a seguir adelante se parecía a un trampolín de espinas.
Buscábamos las palabras fundacionales de nuestra fábula. Un día, por fin, creímos encontrarlas:
"Propiedad" y "pérdida". Desde entonces, esas dos heridas nos acompañaron a lo largo del viaje.
Así fue como el texto se fue tejiendo en torno a sus propias espinas.
Cada uno de los nueve cuadros que conforman la historia es un intento por rastrear el camino que conduce del fervor a la abrasión.
¿Puede un proyecto de ternura convertirse en un escenario para el horror?
Así fue como terminamos habitando territorios extraños, espacios devastados, veredas atravesadas por voces lejanos? y entre aquellos rumores, siempre la misma letanía?
¿Amar es destruir?
Intérpretes:
Escrita y dirigida
Un espectáculo de Teatro del Corso
Artistas: Raul Saez , María José Gil, Eric de Loizaga
Revisa tu pedido atentamente antes de confirmarlo